Internum

 

En “Internum”, Xabi Gracia nos presenta una serie de personajes enigmáticos que nos remiten tanto a un tiempo anterior como a un universo diferente que esconde capas de sentido contenidas una dentro de la otra, como si de un juego de espejos se tratase.

En la obra abundan las referencias al pasado. Por un lado, el artista incluye distintos elementos que remiten a otras épocas: vestimentas como gorgueras y paños, propios del s. XVI y la antigüedad clásica respectivamente, figuras arquitectónicas como arcos de medio punto, escaleras de caracol y laberintos (que nos sitúan en el mundo greco-latino) y materiales entre científicos y esotéricos como diagramas, esferas y modelos geométricos (de reminiscencias renacentistas). Por otro lado, los cuadros mismos tienen rasgos clásicos: personajes singulares en ubicación central, composiciones equilibradas, una sobria paleta y un tratamiento pictórico de herencia académica.

Pero estos guiños al pasado aparecen de la mano de personajes con ribetes fantásticos que orientan nuestra lectura de las alusiones históricas hacia el terreno de la magia y la mística. En estos lienzos, Gracia retrata mujeres con los torsos desnudos y cubiertas por perizomas, cuyos cuerpos fracturados asemejan un cascarón—cual muñecas de porcelana—que contiene elementos diversos.

La articulación de estos personajes y elementos da lugar a escenas cuyos contextos resultan inescrutables. En ese sentido, Gracia nos presenta escenas cargadas de simbolismo pero ajenas a toda narrativa: no es posible adivinar los momentos anteriores y posteriores de estas situaciones enigmáticas.

Sin embargo, la incógnita no se agota en los interiores (corporales y arquitectónicos) y sus contenidos, sino que también concierne a los espacios exteriores en los que sus personajes parecen situarse: delante de paredes callejeras cuyas texturadas superficies sugieren el desgaste producto del paso del tiempo. Pero este mismo tratamiento de superficie también las revela como el soporte material del cuadro: simultáneamente pared y lienzo.

La relación entre interior y exterior es áun más compleja, pues las figuras se fusionan visualmente con el trasfondo en aquellos bordes que el artista ha dejado intencionalmente inconclusos—una fusión que también es sugerida por el paralelo que se establece entre cuerpo y pared, en tanto superficies frágiles que se resquebrajan—.

El mundo que Xabi Gracia construye en “Internum” es uno en el que fantasía y realidad se contienen mutuamente, en un quieto y misterioso equilibrio. Se trata de un mundo que se revela ante nosotros como un acertijo que aguarda a que descubramos sus secretos.

 

Max Hernández Calvo